G es algo mayor y viene nervioso a pesar de ser un niño muy tranquilo. Tiene ganas de ver y me pregunta si está acertando. ¿Tú que crees? Le pregunto. "Yo creo que sí" Me responde.
G tiene un hermano pequeño GG que está deseando empezar, pero le comento a su madre que prefiero esperar hasta que su hermano mayor lleve varias sesiones. GG practica por su cuenta en casa y comienza a ver con la máscara ¡Sin ni siquiera haber comenzado las sesiones!
En la tercera sesión G empieza a ver. Al principio tiene dificultad para leer las letras pequeñas pero en seguida empieza a ver cualquier libro o juego sin problema.
Es julio, hace mucho calor y la verdad es que con la máscara pasa mucho calor...
En la cuarta sesión le cuesta un poco conectar. Se frota las manos, ladea la cabeza, dice que le duele la boca... Hay descoordinación al coger objetos, en valorar las distancias. (La descoordinación entre la vista y la mano es normal y se va solucionando poco a poco. También le sucedía a B).
Cada día mejora y al final consigue ver y leer sin problema. Jugando al fantasma siempre me gana.
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